sábado, 13 de noviembre de 2010

Poncho 1984

-Matías, pásame la llave de tres cuartos- me dijo el doc con su marcado acento alemán.
Se la lleve luego de buscarla con la mirada unos instantes.
-¡No, esa es la de siete octavos! La amarilla necesito yo.
-Perdón, doc.
El doc, quién diría que un niño cuico como yo terminaría haciéndose amigo de este loco genio.
Después de que mis padres se separaron mi madre se fue a Bueno Aires con mis dos hermanas, de donde volvió con este girosintorinillo arrancado de la segunda guerra a quién su familia había protegido desde entonces de los que lo querían extraditar. No era el primer nazi que conocía, pero este en particular no era el odioso viejo alemán que esperaba, este tenía poco o nada de esa campaña perdida, estaba totalmente entregado a la ciencia, terminé por admirar eso, le daba una pasión y una razón de vida que tanto llegué a entender que incluso lo envidiaba.
“Matías Vicuña, el Igor del doctor Von Braun” quizá me quede en esta pega, puede que termine por encariñarme tanto con la ciencia que no tenga que trabajar en la empresa de mi papá, por como terminé el colegio es una de mis pocas alternativas hasta ahora.
-¡Listo, terminamos!
-Ya me dirá de una vez que le esta haciendo al poncho, doc.
-Ya no es un automóvil volkswagen cualquiera, Matías, es probablemente el invento más grande de todos los tiempos, es… ¡Una máquina del tiempo!- explotó eufórico el doc.
-¿Quiere que crea que construyó una maquina del tiempo en este taller mecánico que trata de convertir en laboratorio… y en forma de un auto escarabajo?
-Siempre lo he dicho, si vas a viajar en el tiempo, porqué no hacerlo con sentido del humor. Y es verdad, fue difícil, tuve que improvisar bastante con la poca tecnología que logre traer de Argentina, fueron vitales los inyectores de plasma de la isla Huemul, circuitos y procesadores de computadora que rescaté del ops-room de Synco aquí en Santiago y un poco de ayuda que me envió mi primo de la Nasa, así logré perfeccionar la batería de fusión y los circuitos del tiempo.
No entendí ni la mitad, pero como siempre le escuché todo lo que tenía que decir antes de responder.
-¿Y me lo va a probar? ¿Funciona al menos?

Por supuesto que funcionó, al subirnos escribió una fecha en los tecleados junto al volante, dijo que usaría una fecha cercana para no arriesgarse demasiado, yo me reí en ese minuto, pero al siguiente estaba boquiabierto.
-¿Dónde estamos?
-En el 73, en los últimos días de la Unidad Popular.
Las propaganda que veíamos en los muros de las calles lo confirmaba, definitivamente no estábamos en el mismo Chile, esto era otra cosa.
-Oh, no, el combustible se gasta más rápido de lo que pensé, no hay ningún problema con el sistema de abastecimiento de hidrógeno, por suerte, pero irónicamente es el motor del autor el que nos da más problemas, tendremos que ir a una gasolinera.
Fue difícil encontrar una con gasolina, escaseaba de todo en esos tiempos en Chile, nos internamos bastante en el centro de Santiago antes de dar con una.
-Doc, voy a darme una vuelta, no me tardo.
-¡No, Matías, es muy peligroso! No debes alejarte del auto.
-¿Y porqué no?
-Cualquier cosa que hagas allá afuera, por mínima que sea puede cambiar el futuro drásticamente, no conviene que te alejes del auto.
-Bueno, Bueno, no se preocupe tanto, sólo pasaré al baño.
-¿Al baño? No lo se… Eso implicaría dejar algo externo en este tiempo.
-¿Caca? Espera que eso cambie el futuro.
-En la teoría del caos todo es posible, Matías, cualquier cosa que dejes o saques altera la continuidad normal de las cosas.
-Yo voy a dejar algo, pero usted está sacando algo, eso si es más peligroso.
-… Está bien, pero no te tardes, y no hables con nadie, si alguien pregunta diles que vienes de Viña del Mar, u otra ciudad, qué se yo.
Allí fue donde las cosas comenzaron a salir mal. Una protesta se había extendido hasta tomarse varias calles, incluyendo la gasolinera, cuando yo iba saliendo una gran masa de personas se interponía entre mí y el auto, el doc me gritaba desde el asiento del conductor que me apurara, estaba listo para partir, pero alguien detonó una bomba bastante cerca y llegaron los pacos, en medio del caos, y probablemente temiendo que le pidieran documentos el doc partió y yo me quedé atrapado en el 73.

Iba caminando por la calle, perdido y sin saber a dónde ir, si ellos me encontraban quien sabe que me harían, pensé en ir a mi casa, mis hermanas aún no han nacido y yo debo tener como seis años ¿Pero me creerían mis padres? Comencé a pensar en sólo cosas que yo sabía y que servirían como pruebas de que vengo del futuro cuando sentí un estallido en el cielo y vi una extraña aparición: Un volkswagen de una sola llanta, instalada como flotador y con unos pequeños cohetes en lugar de tubos de escape, tenía toda la pinta de un platillo volador.
-¡Matías!- gritó el conductor.
-¡Doc!
Descendió y subí al vehículo el cual suavemente se elevó.
-Doc, ¿A dónde diablos fue?
-A Alemania, treinta años más atrás, fue allí donde instalé el sistema de levitación antigravedad, claro que me las arreglé para ser los suficientemente discreto de modo que no produjera ningún cambio importante. Y tú Matías, ¿Qué hiciste mientras no estuve?

Volvimos a nuestra época, pero nos topamos con un ambiente totalmente distinto, Santiago siempre fue feo, pero ahora el cielo estaba permanentemente gris y la ciudad estaba en ruinas, una guerra parecía haberse librado hace poco, de hecho aún sentíamos a misiles estallar no muy lejos de allí. Los edificios más altos aquí eran escombros desparramados y todo lo cubría una densa neblina de smog.
El doc verificó la fecha antes de ponerse a gritar, primero en alemán, luego en español.
-¡¡Qué demonios pasó aquí!! ¡¡¡¿Matías, qué fue lo que hiciste?!!!
-Yo… No lo sé… en verdad…. Pasaron tantas cosas…
-¡Cómo tantas cosas!
-Es que… es una larga historia, mire… me confundieron con un gringo y… termine trabajando con unos tipos del… creo que de patria y libertad.
-¿Acaso pusieron una bomba? ¿Por qué con un gringo? tienes que decirme exactamente todo lo que hiciste para entender qué salio mal.
-No les dije que era viñamarino cuando tuve que mentir en la gasolinera, como no era la primera vez que fingía me puse a hablar inglés y… bueno… una cosa llevó a la otra, pero no hicimos gran cosa.
-¡Matías, palabra por palabra, paso por paso que hayas dado me tienes que contar!
-Es que… No se, traté de tener bajo perfil, seguí su consejo de intervenir lo menos posible… sólo hable con algunas personas, estuve en tal parte, creo que le di un consejo a alguien… Parece que hablaban de matar a alguien, no escuché su nombre ¿Pero quien puede ser tan importante para crear tanta destrucción?


Puedo confiar en el doc, se metió en un período crítico de la historia universal a construir una máquina que la hubiera cambiado radicalmente, pero si el dice que no hubo testigos ni dejo huella de sus acciones le creo, así, aunque luzca probable esto no es culpa suya, sino mía. Mi condoro fue mucho mayor de lo que pensaba. No hemos podido averiguar mucho en este cerrado país, pero creemos tener una idea de cómo sucedieron las cosas.
Sea como sea, aquí estamos, en 1984, con el país en ruinas por la guerra, y aún así en movimiento gracias a la unidad popular y al proyecto synco, esa red informática de computadoras esparcidas en cada centro productivo del país, de modo que lo poco que seguimos produciendo en medio de las ruinas alcanza para alimentar a la población, a todos por igual, sin excepción. Igualdad absoluta (No me referiré a los miembros del partido interno, claro).
Estoy junto con el doc caminando en fila india con mi uniforme del partido hacia la masa de personas que se apila frente a la gran pantalla al centro de la fábrica. Llevamos ya un tiempo aquí, camuflados como unos compañeros más de la fábrica, con nuestros puestos en un par de computadores, de los cientos que hay, que regulan la producción. Desde el primer momento asocio todo este ambiente con esa canción de Pink Floyd, The Wall, todos trabajando ininterrumpidamente en sus respectivos puestos de trabajo, produciendo insumos básicos que luego depositan en el tubo que cada uno tiene en su puesto, el cual se unirá a la gigantesca red de tubos que transportan y distribuyen las cosas y si no lo haces, inmediatamente la cámara que hay tras de ti te delata.
Tratamos de averiguar exactamente qué salió mal, pero es difícil investigar sobre la historia, de hecho es difícil hacer cualquier cosa en este lugar que no luzca sospechosa. Hay cámaras por todos lados, al igual que computadores, todos tienen miedo de detener sus manos o hacer cualquier cosa que no sea trabajar, aquí nada se sale del sistema establecido, all in all is just another will in the wall, pantallas de computadores y más cámaras, pero la pantalla más grande es la del centro.
En la Gran Pantalla partimos odiando a la nación argentina, aquella tierra más allá de la cordillera, nuestro muro protector de esos cerdos maléficos y despreciables, “Esta es nuestra tierra, y la defenderemos hasta el fin del invasor argentino” decía la voz del narrador que en mi universo era la voz del canal 7. Se supone que la guerra había empezado en el ´78 por las islas beagle y no había parado desde entonces, los bombardeos eran constantes, en especial en Santiago, a veces quemábamos en montones de basura apilados a banderas argentinas junto con libros que decían cosas como “Libertad” y “Pensamiento libre” en sus portadas para acompañar. Nos dejaban a la imagen del dictador argentino por un buen rato para que le gritáramos más, a aquel monstruo, cabeza del neoperonismo (el doc y yo nos las arreglamos para saber que no era muy distinto del socialismo allendista) para finalmente dar paso a las trompetas, al himno nacional, a los colores brillantes, a la palabra glorioso y grande, al líder y creador de esta utopía socialista, el hombre que nos ha salvado del enemigo trasandino, el Gran, Gran… Gran compañero.
La mayoría pasaba de la rabia a las lágrimas.
El doc me dijo que estaba muerto, y que todo lo que mostraban eran sólo grabaciones de antiguos discursos. No le pregunté cómo se enteró de eso.
Y finalmente de vuelta al trabajo. Había que ser un trabajador leal, hacerle caso en todo a synco, el sistema de gobierno más sabio y eficiente de la historia, cada orden que daba debía ser cumplida, todo en pos de la producción, del bien común, de la revolución y de fortalecer a nuestro glorioso ejército vencedor jamás vencido en su constante lucha contra el enemigo trasandino, y sino, las cámaras, ojos y oídos del Gran Compañero, siempre te delataban, y al siguiente día nadie sabía de ti, por lo mismo fue difícil esconder el Volkswagen, si alguien puede moverse sin ser descubierto ese es el doc, ojala logremos irnos sin que estos locos paranoicos nos descubran, con el poncho en mis manos fue todo un desastre, pero si cae en las de ellos…



Leyendo ucronía Chile extrañé ver al clásico de las distopías adaptada en el libro, en especial tomando en cuenta que los cuenstos estan precisamente ordenados por fecha, así que me puse a imaginar cómo hubiera sido si Alberto Fuguet hubiese aportado algo al libro, reconozco que no logré imitar muy bien al estilo de Matías Vicuña, pero al menos estoy conforme con la historia contada. Ojala ustedes también
Y para complementar, el trailer de Synco:
Este cuento ha sido hasta ahora el primero que el Rodrigo Mondaca a subido a TauZero,
un pequeño éxito para mí, pues lo certifica como "Recomendable" (¿Qué más podría pedir un
escritor novato como yo?).
Ahora también lo pueden ver y comentar en:

jueves, 21 de octubre de 2010

La Entidad


Llego a aquel lugar, antecedido por la neblina. Por alguna razón siempre coincidimos. Estoy, pero no estoy. Hay mucho espacio abierto, como siempre. Es un campo. Hay verde por todas partes, pero el cielo esta nublado. Avanzo lo que para una persona normal serían horas a pie. Aunque esa fuera mi velocidad límite ni me daría cuenta del paso del tiempo. Me topo con una casa, pequeña, pero es lo único que destaca en medio del enorme paisaje. Adentro esta una familia. Tienen el televisor y unas pocas luces encendidas. Están cenando ¿O almorzando? Sea lo que sea no hay nada que me llame la atención. Sigo mi camino. Al irme creo que derribe un adorno de la sala de estar, sólo la hija se dio cuenta. Atravieso la pared y continúo.

Tengo recuerdos vagos de aquel día, sólo unos pocos más de los que me quedan de mi vida anterior, si es que la tuve claro. Ya no estoy seguro de nada, al final todas son sombras, siluetas de cosas que quizás fueron, que pudieron ser, pero que ya no tienen importancia.
No quiero ser como otros de mi clase que se aferran a eso, que es todo lo que les queda y terminan viviendo de ese pasado. Aunque no se si la palabra vida sea la más adecuada.
Son vagos los recuerdos que tengo, es como una película en blanco y negro, como un episodio de una de esas series viejas donde toda la grabación se esfuerza por transmitir la tensión del momento y termina volviéndose tediosa si no tienes la disposición para captar la atmósfera. Pues yo me visualizo así, sentado en una banca, en una sala con las paredes desnudas, más bien un pasillo, recuerdo que debió pasar al menos una persona cerca de mí, pero sé que había más de una haciendo los preparativos para lo que me esperaba.
Otra imagen: un asiento similar es donde me encuentro entonces, otra vez encorvado y sin mirar a nadie a los ojos. Deprimido, no quiero hablarle a nadie. Estoy quebrado, no por lo que sé que me harán, seguramente lo que debí hacer para merecerlo me llegó del mismo modo a la consciencia. Frente a mí esta el estrado del juez, y él es grabado por alguna cámara que no esta en mi campo visual, pero que capta toda la sentencia.
-Por el poder que la federación ha investido en mí, en vista de sus horrendos e indescriptibles crímenes contra la humanidad, será sentenciado a la pena máxima de nuestro sistema legal: ¡El Hom-Dai!
Era todo un tabú, el debate que armó el veredicto dio para hablar un buen rato, o al menos escuché a un par de personas hablar sobre eso en la radio de algún lugar donde me tenían sentado y esperando. No había pena de muerte en la utópica federación, pero la gracia de esta sentencia es que el ingenio de sus autores había logrado crear algo aún peor.

Estoy de nuevo en la ciudad, me confundo, me enredo bastante por todo lo que se mueve y se eleva a mí alrededor, me detengo en un edificio, es un gimnasio, entro. Recorro, recorro, recorro… Me detengo en un camarín, frene bruscamente pues sabía lo que podía encontrar, la suerte quiso que así fuera: Una mujer cambiándose de ropa, todo lo que vestía en ese minuto era su sostén, tan hermosa y sensual, buenos pechos y buena figura, como se podía esperar de alguien que frecuentaba el gimnasio, creo que era modelo, no lo se, lo importante es que todo lo que quería era tocarla, se inclino para recoger algo, tenía su trasero irresistible frente a mí. Aunque sea quería abrazarla por atrás, mi máxima ambición era penetrarla. Extendí la mano, tímido y titubeante, para agarrarle una nalga, estaba temblando, lo intenté, apreté los dedos, no pasó nada. No sentí nada. Mis dedos atravesaron la carne y ni ella ni yo sentimos absolutamente nada. Terminó de cambiarse y se fue más rápido de lo que esperaba. La frustración en mí fue mayor que nunca. Reconócelo, no te atraía de verdad, ya nada de atrae, no tienes genitales, no tienes dedos, no tienes carne, no sientes nada, no tienes nada y no eres nada… para qué seguir engañándose.
Mientras más conciencia tomo de mi estado más desesperado me vuelvo. Ha sido tan gradual que ni me he dado cuenta. Esto esta afectando mi juicio.
En fin, con todo este pesar en mi pecho atravesé el muro y seguí mi camino.

El ambiente ya no es tan retro, ahora los aparatos que me rodean son más modernos, las cámaras que me acosan en el camino son fastidiosos insectos robóticos voladores con sus pequeñas pero poderosas cámaras moviéndose con la velocidad de un colibrí por todos lados, tomando todos los ángulos importantes en pocos segundos, algunas incluso están coordinadas para captar mejor la escena en grupo. No recuerdo si había algún humano en medio de ese enjambre de robots reporteros, pero los guardias que me escoltaban a mi patíbulo si recuerdo que eran robots, grandes, fríos y grises, como uno se imagina a un robot, precisamente para intimidar más. A mí eso nunca me hizo efecto, sólo seguí mirando al piso como todo buen condenado.
Era de noche, eso si recuerdo, el trayecto fue un viaje de sólo unos metros a la intemperie en los que tenía que pasar de un edificio a otro, pero los robots no necesitaban más que eso para volver la escena interminable con sus cámaras.


No puedes ni gritar, a veces un grito de desahogo ayuda, pero no puedes ni hacer eso.


Finalmente estoy aquí, dentro de la cabina, en medio de un avanzadísimo laboratorio con toda la tecnología que se pueda concebir lista para ejecutar mi sentencia. Creo que afuera habían reporteros tomando más imágenes en una plataforma arriba de la cabina a una distancia prudente, pero no estoy seguro.
La cabina era lo importante, era enorme y sus paredes sumamente gruesas y dentro de ella en el techo había una especie de hélice con la mitad de sus aspas dobladas hacia abajo. Durante la ejecución se alargaron aún más y me cubrieron por completo y giraron, giraron cada vez más rápido, como a la velocidad del sonido. Las paredes estaban especialmente diseñadas para contener a la radiación que emitieron. Me bombardearon con todo el poder de una estrella.

En estos tiempos ya no se espera que termine el proceso. El Doctor Carl Allen salió para responder algunas dudas de los reporteros mientras este se llevaba a cabo.
“Recreando en cierta manera el proceso de fusión que se da en el sol logramos alterar su estructura molecular hasta el nivel subatómico, la transformamos en una nueva versión de la partícula conocida como neutrino”

Me tenía que doler, era lo más lógico, pero fue un dolor que puedo asegurar ninguna otra persona ha sufrido en la historia ¿Sabrán ellos eso? Es mucho más humanitario la pena de muerte que hacerme sufrir esto y encima lo que me deparará después.

“La mantenemos cohesionada mediante un leve campo de energía electroestática que también retiene a las ondas electromagnéticas copiadas de su materia gris y aún en funcionamiento manteniendo vigente su consciencia, lo que podríamos calificar como su “alma”
Primero la radiación comenzó lentamente a quemar mi carne, en lo que a mí concierne, eso fue todo el tratamiento de radiación, calor, y este calor se volvía más insoportable a cada instante.

“Es una de las propiedades de este tipo de neutrino, que es capaz de ser influenciado por la energía electromagnética. Verán, escogimos al neutrino porque es una partícula que es emitida constantemente por el sol y que bombardea muy seguido a la tierra, pero que no la afecta en lo más mínimo”

Súmenle a todo eso el poder centrífugo de las aspas. Jamás creí que las ráfagas de aire pudieran ser tan fuertes como para desprenderme los huesos. Los sentía fracturarse. Mediante algún mecanismo magnético lograban mantenerme adherido al mismo lugar donde estaba parado, era eso y mucho calculo que hicieron para no impulsarme hacia alguna dirección que me sacara de mi postura. Sólo sé que me tenían petrificado y sufriendo más de lo que se puedan imaginar.

“Es mucho menos que aire, es totalmente imperceptible, no tiene materia y no influye en absolutamente ninguna cosa que conozcamos.”
“Son partículas fantasmas, se podría decir, y lo que hicimos fue eso, transformar la materia de la que estaba compuesta el recluso en neutrinos de modo que lo transformamos en una suerte de fantasma. No podrá sentir absolutamente nada, ni frío, ni dolor, ni calor, ni placer, ni euforia o alegría, no oirá nada y durante sus primeros meses estará ciego, no será nada y absolutamente nadie se dará cuenta de que existe.”

Mis ojos lloran, pero las aspas secan las lágrimas, están inyectados de sangre, y ahora la sangre esta hirviendo. Toda la sangre de mi cuerpo transmite el calor de la radiación.
Ya no siento dolor, la cabeza de cualquiera recurre en esa situación a dejarte inconsciente, a tenerte en otra parte, vez tus recuerdos, desde la infancia hasta los de unos días atrás, pero algo pasa… ¿También se metieron con eso? Se pierden, uno a uno siento que se van…
-¿Y siente algún tipo de dolor, doctor?
-Ninguna investigación ha comprobado que se experimente algo parecido al dolor en el proceso, es una sentencia mucho más humanitaria que la pena de muerte, pero que nos da la oportunidad de darle el escarmiento que se merece, más largo y duro que la cadena perpetua. Para concluir podemos decir que la entidad puede mantenerse “viva” por al menos doscientos años, por lo que no se estaría rompiendo ninguna de las leyes de eutanasia, que especifican que por más miserable que sea un individuo a este sólo se le puede permitir el suicidio asistido después de los ciento cincuenta años de edad, pero esperamos que la soledad termine por hacerlo sufrir lo suficiente para entonces…

Luego de eso sólo recuerdo que aparecí en medio de un desierto, no muy árido, estaba en una parte donde aún brotaba un poco de vida vegetal, también estaba nublado ese día. Creo tener, ni siquiera la idea, sino el sentimiento de que hubo un tiempo en medio en el que vague por la nada, como en el vacío, pero no se percibía nada, en verdad fue más que nada como un sueño del que ni siquiera estás seguro de haberlo tenido… Como sea, lo que sí se es que aparecí allí, no se si me enviaron allí intencionalmente, a un lugar del que jamás había oído en mi vida para desorientarme aún más, o si por alguna complicada ley de la física teórica los planetas se alinearon o algo por el estilo para que me materializara específicamente en aquel lugar que ni ellos mismos podían predecir.
Seguí mi instinto para salir, avance hacia donde creí que se acababa el desierto y entraba a un lugar más amigable. Me equivoqué, me adentre aún más en el desierto. Estuve harto tiempo ahí, pero como siempre no me percaté de eso. Como sea, ese día fue que empecé a vagar.
Lo que más me llamó la atención ese día es que estuviera nublado un desierto.

Estoy de nuevo en la ciudad, el idioma es raro y los carteles publicitarios bastante bizarros. Ya perdí el sentido del buen gusto para estimar si el lugar era de un país pobre.
Al menos se que estoy en la tierra, son muchos los planetas que conforman la federación, pero no se porque tenían que sentenciarme a la tierra ¿Lo harán así con todos?
Llegué a los suburbios. Estoy parado en una calle vacía y soleada. Veo a unas niñas corriendo. Tienen uniformes, son colegialas ¿Qué edad tenía yo cuando me sentenciaron? Creo que era bastante joven ¿Deberían atraerme? En esos pensamientos perdía el tiempo cuando las vi corriendo de nuevo, pero esta vez de terror. Algo las asustó. Miré hacia donde una de ellas había señalado. Era en una acera bajo la sombra de un árbol donde distinguieron cierta figura que las ahuyentó, estaba mas o menos lejos de mí, pero distinguí una figura, una silueta… sí, una persona ¿Transparente? Increíble. Sea como sea se desvaneció en poco tiempo. ¿Se habrá tratado de alguien más como yo? Yo fui uno de los primeros en ser sentenciado a esta pena tabú que era el Hon-Day, pero antes de darle un uso judicial debieron experimentar con alguien, con docenas de personas para llegar a ese resultado ¿Hay más como yo? ¿No estoy tan solo entonces? Aunque así fuera no nos podríamos comunicar, creo que tampoco coincidir en el mismo lugar, esto de movilizarse es casi involuntario, me da lo mismo el lugar donde este, pero aún así me sigo moviendo.

Pensar es mi único pasatiempo, lo único de lo que no estoy inválido, o al menos así debería ser, como estos sádicos verdugos sabían que aún tenía esta facultad con la cual pasar la eternidad se aseguraron que mi consciencia no se “copiara” con la mejor calidad a este “cuerpo”. Creo que fue también involuntario, es súper difícil retener la mente de un individuo en forma de ondas electromagnéticas, su deber era perfeccionar el proceso, pero en lugar de eso, para ahorrarse trabajo ellos y hacerme sufrir aún más a mí lo dejaron así, con esta “cabeza” que no sirve para nada, poco o nada es lo que recuerdo y ahora que me doy cuenta me cuesta hacer cosas tan fáciles como multi, multi… ¿Cómo era esa palabra?
Soy un inválido, uno incorpóreo, que no siente nada, condenado a una eternidad así y que a los ojos del mundo no existe.

A veces filosofizo, es lo más avanzado que puedo hacer, creo. Filosofizo sobre mi condición, pienso en lo que puede venir, se que me desintegrare en algunos años, no se cuanto, pero trato de inventar la forma de medir el tiempo, pero luego de un gran esfuerzo mental… ¿En qué estaba pensando?
Que no quede nada me causa una enorme frustración, todo a mi alrededor son sombras, siluetas que van y vienen a la velocidad de la luz, personas que se asoman, me traviesan, cielos que cambian de oscuros a claro constantemente, paisajes que mutan muy seguido. Ni siquiera puedo apreciar eso. Si me he topado con algo bonito no se, perdí la capacidad de apreciar varias cosas. A veces consigo moverme más lento, pero últimamente voy cada vez más rápido, esto es una ruleta que no para de girar. Jamás. No hay nada que pueda hacer al respecto, no lo puedo detener, a veces puedo sentir aburrimiento, eso y frustración, como sea siempre desemboco en la depresión. Son las únicas tres emociones que aún conservo y cada una siempre me lleva a la otra.
Me siento drogado, el mundo pasa a mi alrededor, yo literalmente no puedo hacer nada, sólo frustrarme, aburrirme, deprimirme, luego al revés, luego desde el aburrimiento paso a lo otro… ¿Me drogaba cuando estaba vivo o lo dije por decir?

¿Porqué frustrado? Creo que… sí, eso es, cuando estaba vivo todo lo que quería era dejar mi huella en el mundo, odiaba perder el tiempo y aburrirme, pues sentía que perdía oportunidades para alcanzar ese objetivo, la vida era demasiado corta (Nunca quise meterme en el cuerpo algún aparato raro o hacerme algún tratamiento que la alargara, creo que por distinguirme de los demás) y debía aprovecharla todo lo que podía, después de todo, ¿Qué sentido tenía vivir si no podía hacer algo significativo? Algo que quedara…
Ahora ni siquiera puedo mantener un pensamiento. Estos en verdad lo lograron, me quitaron todo, me arrebataron hasta lo más esencial, sé que me hago muchas preguntas a diario, pero creo que esta es la que más suelo hacerme: ¿Sigo siendo humano?

La frustración es todo lo que queda, eso y la depresión terminarán por volverme loco. Ya llevo años así y ya se ha acumulado bastante, ¿Y que hago al respecto? Nada, sigo vagando, no lo puedo detener, sigo penando por el mundo cargando este cada vez mayor malestar que, si tuviera la oportunidad, aunque sean sólo unos minutos de existencia física, buscaría detener con un arma para acabar con todo este tormento.
Pero incluso eso es imposible, estoy condenado a sufrir por toda la eternidad y ni los que me hicieron esto lo pueden detener, de hecho ni siquiera encontrarme…
Sí, sigue pensando en eso, sólo contribuyes a acrecentar tu depresión, piensa en otra cosa, veamos, dónde estoy ahora… curioso, este lugar parece la edad media.
Hay un castillo y gente con ropa andrajosa, los que no, andan a caballo y cargando banderas antiguas ¿Cómo llegué aquí?
Para variar esta nublado. Frente al castillo hay un río. La calle en medio es bastante concurrida, parece que es una especie de feria. Me metí en el castillo. Fui a parar a los pisos superiores, creo que en el campanario, había unos monjes que de un segundo a otro se pusieron de rodillas a suplicar desesperadamente y luego de eso huyeron raudamente.
Fui hacia donde estaban, allí no había nada, sólo la campana, pero tras ella vi a algo surgir detrás… Una figura.
“…Transparente… como quisiera poder hablarle…”
“Si puedes, escúchate” Me respondió
No sólo me veía, sino que también me escuchaba, podía comunicarme. Me dijeron que ya no podía sentir alegría, pero juraría que en ese momento sentí algo parecido.

“La telepatía era algo que no nos podían quitar”
“¿Fuiste condenada tú también?”
“No, yo si soy un fantasma, no uno sintético”
Fantasma… Eso era yo, fantasma, pero si me podía comunicar.
“¿Eres mujer?”
“Lo fui al menos”
“Pensé que los fantasmas… de las películas no existían”
“Claro que existimos, nos aparecemos muy seguido, incluso nos tienen grabados, puedo asegurarte que hay evidencia de nuestra existencia, incluso ellos la tienen”
“¿Pero cómo es posible? Cuando dices ellos hablas de…”
“Sí, los que te hicieron esto, experimentando con la preservación artificial de la consciencia descubrieron que esta podía darse perfectamente de manera natural, veras, el cerebro humano es un órgano hermoso, prácticamente perfecto, cuando su cuerpo muere es inconcebible que todo su poder se pierda, todo ese potencial del cual sólo conocimos una fracción en vida, aquellos que tienen la capacidad de controlar sólo una parte de ese poder natural, incluso inconscientemente, puede amasijar todos los pensamientos de uno en una bola de energía electromagnética que se desprende gradualmente del cuerpo tomando la forma de una entidad autónoma que, muy seguido tiene las mismas limitantes que tú”
No entendía cada palabra que me decía, he ido olvidando algunas, pero el sentido lo comprendí. Me habló de unos cazafantasmas que usaban equipo moderno y tecnológico para atraparnos (Sí, como los de la película) y que trabajaban para mis verdugos, en su época.
“¿Por qué dices en mi época?”
“¿Aún no te haz dado cuenta? Puedes viajar en el tiempo”
“En serio…”
Era verdad, no tenía masa, ni nada que me retuviera en un mismo espacio o tiempo, por lo mismo me desplazaba con la misma libertad de un lugar a otro.
“Por eso estamos en la edad media, y ellos… ¿También te hicieron algo?”
No se como, pero creo que me sonrió.
“…La época cambia, pero ellos siguen vigentes, siempre hay unos “Ellos” si te fijas bien, a mi me torturaron en este mismo lugar por acusarme de brujería… mis prácticas no eran malignas, me permitieron entrar en contacto con aspectos de mi que desconocía, eso y toda la rabia que me llevé con migo me retuvieron en este mundo”
“Justo como yo, yo también hice algo malo… aunque no recuerdo qué era”
“Te daré una pista…”
Me llevó afuera, ya era de noche. Un monje había tenido problemas con una prostituta que lo chantajeaba con publicar sus servicios hacia él, razón por la cual él mismo la eliminó. Presenciamos cuando tiraba el cuerpo al río, nadie lo vio más que nosotros. Descendimos hasta las profundidades del río a seguir al cuerpo. Seguimos hablando abajo. Ya cuando este había tocado el suelo submarino recordé…
“¡Claro! Ya recuerdo, soy un violador, por eso recordaba que me atraían las niñas jóvenes”
“Llevaste tu arte a un nivel que podríamos calificar como… industrial, por eso la sentencia fue tan dura con tigo”
“¿Por qué dices arte?”
“Acaso no lo era, tenías tus técnicas, tus métodos, tus manías y gustos, era tu pasatiempo favorito, la razón de tu vida y fue, sobre todo, lo que te permitió dejar tu…”
“Huella en el mundo”- Dijimos al unísono.
“Un filosofo pensaba que- prosiguió ella- un hombre completo de verdad, alguien que alcanzaba las máximas capacidades de un ser humano, lo que llamó “súper-hombre” era aquel que tenía su propia moral y lograba llevarla a la practica e imponer su voluntad por sobre la de los demás y lograr todas sus metas. Tú lo hiciste, a tú manera.”
“¿Cómo se llamaba ese filosofo?”
“¿Acaso importa? ni el tuyo ni el mío importan, lo que sí interesa es la idea, porque eso perdura, no las personas, sus obras, son abstractas y por lo mismo indestructibles, nadie las puede reprimir y nosotros somos ideas puras, por eso estamos aquí y por eso no pudieron deshacerse de nosotros.”
“Por eso se molestaron en darme esta tortura- Pensé- porque seguiría vigente, en cambio así lograban atormentarme hasta el fin”
“Pero no lo consiguieron ¿No lo ves? Te estas desligando de tu condena”
Desligando, se lo que significa la palabra, pero qué quiere decir… ¡Claro! El adorno de esa casa, logré derribarlo ¡Yo! ¡Yo pude hacer algo!
“Entonces… soy un fantasma ahora”
“No, el campo electroestático se esta disipando, pero eso sumado a la consciencia que tomas de ti mismo contribuyen a que poco a poco puedas liberarte”
“… ¿Cómo sabes tanto de mi tiempo? ¿Haz estado en él?
“Pues sí, ya sabes que el tiempo no es más que una ilusión y también lo es la muerte, pero remitida a los corpóreos, no a nosotros…
He visto tu mundo, luego de ti descubrieron el horrible sufrimiento que habías pasado, perfeccionaron la máquina para que no fuera así, pero la opinión pública condeno a esa sentencia. No obstante unos pocos siglos después volvieron a usarla, y esta vez sin ningún debate de por medio. La usaron industrialmente, con todos los criminales, son miles los que vendrán sin darse cuenta del futuro a vagar por distintos lugares”
“¿Podremos contactarnos con ellos?”
“Quizás, gradualmente.”
“… ¿Quiénes existieron primero, los de ellos o los naturales…?”
Su mirada me lo repitió: ¿Acaso importa el tiempo?
Pasaron unos instantes antes de que se me ocurriera qué más decir.
“…Siempre he querido ir al espacio”
“¿Por qué?”
“Es el único lugar al que no he ido, a vagar me refiero, en especial ahora me gustaría ir, ya que resulta que sí puedo apreciarlo en todo su esplendor.”
-¿Y porqué no vas?
-Porque la gravedad si afecta a los neutrinos, la tierra me retiene a su superficie.
-Pero también pueden viajar a la velocidad de la luz ¿por qué no lo intentas?
Me llevó nuevamente al campanario, me dio sus manos, estas tomaron más forma, al igual que las mías.
Las sentía… Mi visión ya no era mi único sentido, las últimas palabras de la conversación las había articulado con mi boca y las suyas las había oído con mis orejas, mi sentido del tacto también volvía.
-Olvida tus cadenas.
-¿Cuáles cadenas?
“Las de ellos”
Nos fundimos en un solo rayo y salimos disparados al cielo, a la velocidad de la luz. Recorrimos el firmamento como una estrella fugaz.
Algo de la filosofía de Nietsche, la moral, qué es bueno o malo, la justicia, la sociedad, una buena dosis de física teórica y metafísica y por supuesto el potencialmente infinito y desconocido poder de la mente humana fueron los temas que metí en este cuento y los traté de la manera más compleja que he hecho hasta ahora. Y Por su puesto, influenciado un poco por el Baradit y el Mike Wilson, con unos leves guiños al Experimento Filadelfia para aumentar la erudición y el misticismo de la física en este cuento, si me quedo algo coherente, o al menos bueno, júzguenlo ustedes.

viernes, 24 de septiembre de 2010

200 años de historia




Ahí estaba él, con un buen ejército tras él, y también otro delante listo para enfrentarse, un poderoso cargo que le dolía dejar, pero también el pesar de no poder dejar listas varias cosas que dentro de su lógica eran de un “bien común”, por otro lado estaba la filosofía de su padre: Un buen rey debe hacer lo mejor para su pueblo”, y también: “A veces el destino tiene grandes planes para nosotros y sin que te des cuenta, te atrapa”, tenía también un discurso listo para la abdicación bajo su brazo.
Así, montado en su caballo, meditando todo esto, en aquella calurosa tarde, en el centro de la capital, rodeado de hombres que esperaban su respuesta, su determinación y el recuerdo de su padre, finalmente tomó una decisión.




El 28 de enero de 1823, estalló la primera guerra civil de la historia republicana de Chile. El ejército O´higginista se enfrentó a las fuerzas opositoras en una cruenta lucha que se prolongó un buen tiempo. La primera batalla se dio en las cercanías de Santiago, una de ellas en Ochagavía, otra en Quillota y la más decisiva en Rancagua, lo que significó el reingreso de las tropas O’higginistas a la capital, para lo cual tuvieron que pelear bastante para mantenerse allí.
Un terremoto, una crisis económica y una política bastante autoritaria habían caracterizado al gobierno del llamado Padre de la Patria y Capitán General, perdió su popularidad ante el pueblo al ordenar el asesinato de otros próceres populares como José Miguel Carrera y Manuel Rodríguez y con el resto de sus pares políticos con la constitución de 1822, la cual interpretaron como un último intento de aferrarse al poder. Lo cual terminó por resultarle.
Luego de tres años de guerra civil el gobierno de O´higgins logró estabilizar la situación, pero para entonces la capital ya estaba bastante dañada por la guerra, razón por la que decidió comenzar de nuevo, refundar la capital y a Chile mismo con una nueva ciudad, y sabía exactamente donde ubicarla, en una tierra lejana, mística, que había obsesionado a Pedro de Valdivia, pero que nunca pudo alcanzar en vida, la llamada terra incognita: Magallanes, y la nombró La Ciudad de los Césares.
Así, se inició un éxodo masivo de población hacia el sur, entre los principales opositores a esta política estaba Diego Portales, el cual temiendo un eventual arresto por el apoyo que dio a las fuerzas opositoras en la guerra civil se autoexilió en el Perú, el cual poco después se uniría a Bolivia en la llamada Confederación Perú-Boliviana.
Portales, al ver el potencial que este estado tenía y las ambiciones expansionistas de su caudillo, el general Santa Cruz, autonombrado “Gran Protector” fue uno de los principales impulsores de la guerra hacia Chile para opacar definitivamente a ese país.
O´higgins no presentó problemas en ceder buena parte del norte del país, mostraba una política más bien pacifista ante la confederación, pues en realidad todo figuraba parte de un plan secreto de los integrantes de la Logia Lautarina para establecer un solo estado americano, La Gran Colombia.
Las primeras negociaciones hablaban de una frontera en Concepción, pero Portales fue más ambicioso, habló de llegar hasta la zona centro, hasta el demacrado Santiago y obtener Valparaíso para tener el monopolio económico total del pacífico.
A pesar de los ideales de fraternidad de la logia y el plan cuidadosamente trazado para la integración americana, los de la confederación terminaron por ceder ante las razones del chileno, el cual utilizó entre otros argumentos que, si se quería una reconstrucción verdadera del antiguo Imperio Inca se debían recrear sus fronteras originales, las cuales llegaban hasta el Bío Bío.
Así, Portales se ganó el puesto de ministro de guerra y marina de la confederación y gobernador regional del recientemente anexado norte chileno, suficiente poder para hacer que las tropas avanzaran hasta Santiago como quería, pero fueron más allá, propuso llegar más lejos que sus antepasados y continuaron conquistando.
No obstante, el gobierno O´higginista también se estaba fortaleciendo.
O´higgins logró concretar una alianza militar con el pueblo mapuche (pues por algo la estrella de la bandera chilena representaba a su dios), con lo cual creó un nuevo ejército en que este pueblo juraba defender a una nueva nación que le dio una serie de ventajas, más tierras y respeto, entre otras.
Así, se aplicó una dura política racista para constituir el nuevo ejército liderada por el organizador de este, el general Monteagudo, el cual también se encargó de expulsar a todos los descendientes de quechuas, y para la conformación del parlamento también influyó su pensamiento racial.
De este modo, nuevamente las fuerzas nortinas eran vencidas en la frontera del Bío Bío, por lo cual Temuco cobró una gran importancia al ser la ciudad refugio de todos los refugiados que escapaban del autoritario gobierno de Portales.
Mientras, la nueva capital se construía con grandes e imponentes monumentos, una operación liderada por el ambicioso Benjamín Vicuña Mackenna, imitando a Washington construyendo un city hall y una plaza de armas que recreaba el esplendor ateniense y con una arquitectura llena de símbolos masónicos, en el prometedor puerto de Punta Arenas se construyó una gran estructura, un faro de veintitrés metros de alto, arriba se recreaba la forma de una llama iluminadora en forma de sol, Lux Foros se leía con letras grandes bajo la llama, y hacia la base, un no despreciado Weñulfe Kushe, el lucero del alba, el faro del fin del mundo. Toda la estructura era de color gris y vino a darle identidad al nuevo país, llegó a ser el equivalente magallánico de la futura estatua de la libertad en Estados Unidos, un icono de esa misteriosa ciudad de difícil acceso, un tanto hermética, donde proliferaban ciertas prácticas y rituales mágicos y chamánicos y gobernada por un único partido: el de la logia de Lautaro; Ohiggins murió en 1842, y sus estatuas de gran padre fundador de todo lo conocido figuraban por todos lados, al igual que las de la virgen del Carmen y varias deidades y caciques indígenas, el sincretismo y mezcla arquitectónica y artística que se dio para estos monumentos era una cosa casi surrealista; Los indígenas, en especial los Selknam, eran vistos con respeto y el puerto de Punta Arenas se constituyó en un importante punto comercial que unificaba ambos mares.
La confederación terminó por adaptar el nombre del Imperio Neoinca, mientras que un poco más arriba surgía un nuevo gran Estado, fruto de los ideales bolivarianos y de estas logias secretas: La Gran Colombia, con su capital en Colombo.
Chile, al estar relegado al Sur, se concentró en poblar la patagonia y chilenizarla, para ello hizo sentir el peso de su gobierno en esas tierras. Y no sólo eso, la unificación mapuche afloraba desde la época de Ohiggins, pero tuvo un gran salto cuando entró en escena un toqui que unificó a todos los indígenas de la patagonia: Kalfukura, el cual llegó a tener mucho poder en Chile, la cuna del ejército indígena, héroe de la guerra contra la confederación, al finalizar esta se dedicó a contribuir a la construcción de esta nación indígena, trayendo gente y reforzando el ejército, se enfocó en sus hermanos indígenas que sufrían en las tierras Argentinas, atrapadas en la inestabilidad, el caudillismo y la corrupción. Así, inició una campaña de conquista que alegró tanto a indígenas como al gobierno de La Ciudad de los Césares. Y en el gobierno de Buenos Aires, al verse tan debilitado, sin tierras que cultivar y explotar, con varias disputas en su organización y varios masones entre sus filas, tomó una decisión: su anexión al eficiente y respetable gobierno chileno, con lo cual estas naciones hermanas adoptaron un nuevo nombre: la Federación Patagónica, que reconocía a la nación mapuche, y la integraba como su poderoso e invencible ejército al resto de la federación.
Mientras, las cosas en el Chile neoinca no iban bien. La guerra contra España por ciertas islas hacia el Caribe desencadenó unos fuertes bombardeos e incluso saqueos de la ciudad puerto de Valparaíso, donde se encontraba el hombre más poderoso de esa parte del imperio: Diego Portales. Su muerte significó el inicio de un período de inestabilidad, mientras que Valparaíso perdió definitivamente su relevancia como puerto, lo que significó una mayor prosperidad para Punta Arenas.
Con el puerto de Punta Arenas y de Buenos Aires la prosperidad económica fue tal que la inmigración europea, impulsada por el gobierno de Ohiggins llegó a ser masiva, en especial de alemanes, el principal interés de Monteagudo, el cual veía auspiciosos y prometedores resultados de la mezcla de sangre mapuche y aria, curiosamente ambas culturas resultaron llevarse muy bien, el idioma era semejante, al igual que los mitos y algunas tradiciones, por lo cual se incentivó la creación de villas de integración específicamente para estos dos pueblos.
Fue durante esta época que un europeo llegó a estar al mando de la nación indígena: Orélie Antoine I, el cual la reorganizó como El reino de la Araucanía, pero aún así seguía integrada a la federación.


Varias décadas después, la Federación Patagónica firmó varios tratados y alianzas de comercio y cooperación militar con el Tercer Reich, el cual envió varios científicos para estudiar el resultado de décadas de mestizaje y política de higiene racial que se habían adelantado al nazismo. El programa Lebensborn tuvo varias de sus principales cedes aquí, su científico más conocido fue el profesor Josef Mengele y se aplicó la política de esterilización de homosexuales, alcohólicos y judíos, todo esto impulsado por el ministro Salvador Allende principalmente, además de la instalación de varias bases militares en islas del sur.
Las relaciones entre indígenas y alemanes se vieron nuevamente en su mejor momento, el sincretismo cultural que se produjo desembocó en una corriente esotérica que tuvo varios seguidores.
De este modo, La patagonia pasaba a formar parte del eje, la Segunda Guerra Mundial se peleó en Sudamérica con la Federación Patagónica aliada con la Gran Colombia para derrotar a un enemigo común: El Imperio Neoinca.
Lo cierto es que los ideales de unificar a la América hispana aún estaban latentes, en especial entre los misteriosos y sombríos oligarcas de la ciudad del fin del mundo, que esperaban este momento desde que sus pares del Perú les dieron la espalda al plan masónico de integración.
Aunque el imperio se encontraba desgastado, corrupto e ineficiente, su principal unificador era la renovación de la religión y la exaltación de los ideales quechuas, lo cual le había dado a los altos comandos de su ejército conocimientos místicos para manejar fuerzas increíbles.
Las runas de nazca las cercaron y las convirtieron en una gigantesca computadora astral con la cual movieron todas las fuerzas mágicas latentes de las tierras incas, Momias quechuas se levantaron de su tumba a lo largo de toda la cordillera para atacar al Este, zombies chinchorro rondaban por el norte, los geoglifos del desierto de Atacama cobraron vida y entre las imposibles figuras que surgieron se encontraba un poderoso gigante y toda una tropa de alimañas y animales místicos se movilizaron para defenderse, al igual que varias hechiceras quechuas que lanzaron sus maleficios a los invasores federados.
Pero la Patagonia también tenía sus trucos.
Los aristócratas más viejos y poderosos de La Ciudad de los Césares se reunieron en el famoso faro de Punta Arenas en cuya cima estaba oculto el segundo corazón de Kalfukura, dentro de una ánfora. Todavía latía.


El ejército creó un programa de filtrado racial y mestizaje que ya había dado frutos: una mezcla perfecta entre el pueblo indomable y la raza aria, los guerreros perfectos, la última generación nació en su mayoría gemelos, gracias a los estudios del profesor Mengele, el cual también les inyectó genes que obtuvo del ADN de Kalfucura, un poderoso mutante con habilidades de regeneración únicas.
También fueron hasta un antiguo y secreto fuerte templario, en torno al cual se había fundado la ciudad, para sacar el tesoro más preciado de La Patagonia. Oculto en el fin del mundo, era el tesoro más grande de la humanidad, la verdadera razón que tenía Valdivia para fundar Chile y que había impulsado a Ohiggins hasta allí, algo que dudaban entre llevar al faro o dejarla en aquella cripta subterránea tan bien custodiado: La Copa de Jesucristo, la cual entregaron al Reich en un gesto que cerraba una poderosa e indisoluble alianza.
Finalmente, en el mausoleo de Kalfucura, se encontraba un meteorito que se había estrellado en el estrecho hace varios años y que él había rescatado de una de sus tantas expediciones militares. Lo acompañó a cada una de sus campañas, y mientras dormía la radiación que desprendía este meteorito fue alterando su ADN para convertirlo en un guerrero tan longevo e invencible.
El raro material del que estaba hecho este meteorito, altamente fisionable y radioactivo, fue lo que le permitió al Tercer Reich desarrollar la bomba atómica y sus platillos voladores y vehículos de desplazamiento espacio-temporal, lo que les permitió ganar la Segunda Guerra Mundial.
En una isla de Magallanes instalaron una base de platillos voladores con la cual fueron trayendo curanderos de otros planos, dimensiones y planetas la cual llamaron Friendship, como parte del programa Lebensborn para expandir la investigación genética y del poder psíquico y mental.
Los altos jerarcas nazis finalmente determinaron que el mejor lugar para el Santo Grial era en el faro, al ponerlo en la cima de este, brilló como nunca antes, vino a ser la luz que iluminó el fin del mundo, que señaló el camino hacia una tierra aún más lejana y desconocida, a la cual hacía años que la Patagonia quería expandirse.
Así, la colonización de la Antártica se llevó a cabo instalando bases alemanas y patagónicas y poblándolas con esta nueva raza que habían formado. Llegaron a construir una gran plataforma de lanzamiento que les permitía el paso al espacio y otra bastante lejos que les daba la entrada al reino intraterrestre de Agharta. Se construyó una enorme ciudad en un domo que fue la central de este proyecto de colonización y a la cual fueron a parar los restos del hombre que hizo todo eso posible. Por lo mismo la ciudad se nombró Tierra de O´higgins.
En medio de todo esto, en una sesión espiritista donde participaban una psíquica alemana y una selknam con el fin de reclutar aliados en el plano astral, llegaron a toparse con un mundo muy distinto, uno donde las tierras del fin del mundo nunca concretaron ninguno de sus tantos grandes proyectos. Tantos sueños rotos y proyectos fallidos que toda esa frustración y rencor se acumuló como una enorme bola de energía que vino a sacudir a la pachamama en el 2010. Pero no sería así ahora, la tierra de las oportunidades ya no sería Estados Unidos, sino Chile.
Finalmente, la operación triunfó, Norteamérica era administrada por el Tercer Reich en la parte Este y por el Imperio del Japón en el lado Oeste, mientras el resto de la América hispana era administrada por un sistema de información y control cibernético que dirigió la producción de tal modo que el crecimiento económico fue tal que sacó del subdesarrollo a todas esas naciones. Chile fue la cuna de este proyecto, fue el país que inventó la Internet, que construyó la planta de energía solar más grande del mundo en el desierto de Atacama y que para el 2010 tenía más celulares que personas y encima era el dueño de la luna, en la cual instaló bases en cooperación con Alemania, con la plataforma de lanzamiento en la Antártica, en la cual, luego de décadas de calentamiento global y deshielo, descubrieron entre los casquetes polares una ciudad única, que vino a ser la capital de capitales, el centro del mundo: La Atlántida. Descubierta en territorio que correspondía a Chile.
Todos los pueblos vivieron a partir de entonces como uno solo. Los ideales bolivarianos vueltos realidad. El ciberbolivarismo. Un nuevo Orden Mundial.




Esta es mi manera de celebrar el bicentenario, reescribiendolo todo para marear aún más a los que ya se complican con la historia oficial, y no es tan en broma, este cuento esta siendo publicado en partes en la revista biblioteca de mi colegio, en la portada se puede apreciar una buena influencia de la acutal literatura fantástica chilena, la Leti (biliotecaria) y yo compartimos varios gustos.

Así, a Revolución Fantástica Literaria llega a mi colegio, publicitada por esta humilde revista que aspira a más una vez que capte suficientes cooperadores.

Así me sumo a las celebraciones, las cuales han incluido una buena dosis de programas históricos y culturales en la tele, lo que me animó a recolectar esto y un poco de todas las demás ucronías que había leído. En fin, espero que les haya gustado.



sábado, 3 de julio de 2010

MJ


Estaba mal, cada vez peor de salud, y lo peor de todo es que no sabía en quien confiar. No quería terminar como Elvis, lo habían impulsado a tomar un camino similar, su vida peligraba. Pero el no se iba a rendir. Hacerlo implicaba perder la fe en el mundo, en la gente. No podía morir, aún tenía demasiado que hacer, así que tomo una decisión que sabía causaría revuelo.
“28 de junio de 2009: Michael Jackson será resucitado.” Decían los periódicos. “A pocos días de la muerte del rey del Pop, fuentes de la clínica de Los Ángeles afirman que el cantante es el primero de una lista para someterse a un proceso experimental de resurrección llamado “Lazarus””.
La noticia llegó cuando sus fans aún lloraban sin cesar, para algunos esto era un milagro, otros se confundieron, y otros lo repudiaron.
Como fuera, mientras el mundo hablaba sin cesar de la noticia el esperaba en su cámara criogénica en un complejo subterráneo secreto en el desierto de Arizona, junto a la cámara que almacenaba al cuerpo de Walt Disney. Afuera reunían a los especialistas y el equipo adecuado para la intervención más famosa de la historia, mientras él esperaba tranquilamente allí, meditaba, y aguantaba. Desde los ´50 que científicos soviéticos trabajaban en la reanimación de seres vivos mediante la electricidad, estimulando las ondas cerebrales, al igual que en el libro Frankenstein, lo habían hecho con un perro y los norteamericanos también habían experimentado, pero con procesos más síquicos y complejos. La técnica se puso irremediablemente de moda, noticieros y periódicos de todo el mundo consultaban a especialistas sobre la factibilidad de este procedimiento. Técnicamente era posible, el cerebro verdaderamente era eléctrico y los impulsos nerviosos tenían este mismo carácter, incluso pasando corriente por las patas de una rana se podía refutar esta tesis, pero casi nadie se atrevió a dar juicios muy certeros, nadie sabía exactamente que era la vida.
Miles de periodistas esperaban frente a la clínica, el mundo entero tenía sus ojos y oídos puestos en quien saliera a hablar. Finalmente surgió un cirujano. Él mismo no lo podía creer. Casi no tenía voz:
-¡Está vivo!
Era un nuevo comienzo para todos.
Había una conspiración en contra de él, ya estaba completamente seguro, y toda la familia le decía lo mismo a los periódicos, su obra prometía, tenía el poder y la influencia para llevar a cabo buena parte de ella. Por lo mismo era peligroso. Lo atacaban de distintos modos, primero trataron de matarlo en aquel “accidente” mientras grababa aquel comercial para Pepsi, perdió su cabello, pero se las arregló para que nadie se diera cuenta. Aún así las heridas perduraron.
Luego se aprovecharon de su obsesión por ser niño y jugar con estos para acusarlo de pedófilo. Crearon evidencia y testimonios falsos, pero al final la verdad siempre prevalecía.
Ya debilitado, ensuciada su imagen, e inundado de deudas, la mayor parte creadas por ellos empezaron a atacarlo síquicamente.
Contrataron un grupo de los mejores mentalistas y maestros esotéricos para lanzarle un maleficio, le enviaban ondas síquicas y malas vibraciones que lo herían sicológicamente, le impedían dormir, estar tranquilo y consumía a su cuerpo. Fue fuerte y resistió, pero se evidenciaba en su debilitamiento físico, el vertigilo que tanto revuelo causó en el público y su terrible insomnio el hecho de que su salud iba de mal en peor. Había bajado bastante de peso, no resistía la luz del sol, a ratos requería de tanques de oxígeno y no podía dormir sin sus poderosos analgésicos. Valía la pena atacarlo tanto, pues en verdad era una amenaza.
Lo perseguían, estaba seguro, libraba una batalla contra agentes invisibles y poderosos, por ello tenía que estar rodeado de guardaespaldas y gente de confianza protegiéndolo a cada hora del día. Estaba peleando sólo esta guerra.
Luego el que iba a ser el golpe final. Su médico llegó a su habitación, ya por quinta vez esa noche, el insomnio y el dolor eran simplemente insoportables, lo habían estado atacando síquicamente toda la noche, necesitaba más analgésicos. Era la oportunidad. Tenía que administrarle suficientes de modo que finalmente muriera. Así lo habían decidido, no sólo sus enemigos, también sus propios socios, quienes estimaron que valía más muerto que vivo.
Le dobló la mano al destino, tenía otra oportunidad, ya había perdido demasiado tiempo en su vida nómada y materialista, debía volver a hacer lo mejor que sabía hacer.
Primero necesitaba dinero, para pagar las deudas que le habían creado y relanzar su carrera, pero también se daría el lujo de hacer otra Neverland, veinte años allí ya lo habían aburrido, esta sería mejor, más moderna más divertida, sería “Wonder Land”. La idea tomó otro rumbo con los acontecimientos que se dieron más tarde.
Luego del terremoto de Haití, conmovido incluso más que para cuando hizo esa campaña para la hambruna en África, sin siquiera sacar cuentas gastó todo el dinero que había ganado en su gira This is It y con su nuevo álbum, “Jackson Jesus”, y otro poco que sacó de distintos lados para reconstruir la isla.
Michael Jackson pasó a la historia como uno de los pocos hombres que había comprado un país, adquirió Haití por $11.5 billones de dólares, no fue difícil, los pocos políticos que seguían en la isla aceptaron irse sin protestar por otros cuantos millones de dólares.
Refundó el país, lo primero fue renombrarlo a Never Land, luego lo reconstruyó tal y como debía ser el paraíso imaginario dedicado a todos esos niños que vivían en la isla, habían sobrevivido pocos adultos, y la mayoría prefirió irse a Costa Rica, pues ya no daban más con su país y no le tenían mucha confianza a quien consideraban un loco. Aún así los muy aprovechados dejaron a sus hijos allí mismo. Lo que nadie dudaba era que tendrían un mejor cuidado allí.
Never Land tomó forma al poco tiempo, era mucho más grande y espectacular que el original, como todo país necesitaba su ejército, los rusos aportaron con miles de soldados como una excusa para tener hombres en aquel punto estratégico del Caribe, lo primero que tenían que hacer al llegar a la isla era aprenderse varios pasos de baile, así al poco tiempo Michael se encargó de transformarlos en el ejército de su álbum Bad y el objetivo estratégico que los movió hasta allí lo olvidaron al poco tiempo. NeverLand tenía una magia que envolvía a cualquiera. También necesitaba un himno ¿Cuál otro podía ser?: We are the World.
Como campaña publicitaria hizo recorrer a su ejército distintos países del continente, exhibiendo sus pasos, con Michael encabezando sus procesiones, rescataban a varios niños de los barrios más pobres por los que pasaban y se los llevaban a la utópica Never Land.
Poco quedaba del país más pobre de América, ahora gozaba de más juegos, entretenciones y belleza mágica e infantil que el mismo Diney World, fue su competencia directa, incluso gozaban de una excelente educación, superando a la cubana, por lo mismo los disidentes de aquella isla ahora se embarcaban en sus balsas a Neverland y no a Miami.
¿Cómo lo hizo? Con amor, no sólo con dinero, sino con la infinita y poderosa fuerza que es compartir y ayudar a quienes lo necesitan, con el espíritu de hacer las cosas porque haces el bien a otros y te sentirás mejor con tigo mismo. Tan efectivo y simple resultaba este método que se convirtió en el ejemplo a seguir más rentable para todos los demás países en vías de desarrollo.
Había que eliminarlo.
Los iluminati nuevamente aprovechando su influencia secreta, moviendo los hilos adecuados y manipulando a las personas correctas se propusieron a eliminar a esta amenaza, que ahora era potencialmente más riesgosa que Cuba con los misiles soviéticos o la misma Corea del Norte. Pues este modelo, de la felicidad como fin último de la humanidad era el camino único y verdadero que debían evitar que alcanzara cualquier pueblo, pues chocaba con su programa para establecer un Nuevo Orden Mundial para el 2012 regido por ellos.
Los Estados Unidos, alegando que los rusos nuevamente se habían instalado con misiles, volvieron a usar los aparatos del Haarp esta vez para otro fin. Sí, al hacerlo tuvieron que reconocer que ellos mismos causaron el terremoto de Haití. Ahora, utilizando el poder de las ondas electromagnéticas rebotando en la ionósfera emitidas por sus instalaciones en Alaska lograron correr varios cientos de millas el mismísimo triángulo de las Bermudas, el cual se tragó a la totalidad de la isla La española y la hizo desaparecer del mapa.
El mundo estaba atento, conmocionado, lleno de expectación y odio hacia los norteamericanos y los cada vez más identificables iluminati, lo único que quería era escuchar uno de sus aullidos emerger de las aguas del Caribe.
Y así fue. Volvió. Legó en un submarino amarillo, decorado como el de la canción de los Beatles, a las costas de Miami, a partir de allí dedicó su vida a pelear contra la conspiración.
Con sus canciones, su carisma y su influencia creó suficiente conciencia alrededor del mundo. Popularizó las energías renovables, como la solar y la eólica. Frenó el cambio climático. Acabó con casi todas las guerras. Su conmovedora canción Heal de World ablandó el corazón de los terroristas islámicos, frenando todos los atentados alrededor del mundo. Pero también profesó en cierta medida el Islam, hizo entender a todos que no era sólo terrorismo, sino amor. Relanzó They don´t care about us, pero con palabras más fuertes y logró que varias naciones se desarmaran de sus bombas nucleares, cosa que los gobiernos no habían logrado en décadas de diplomacia. Pero el sí. Sólo con el amor.
Neverland ahora era una tierra perdida, un lugar a donde el único modo de llegar era creyendo. Un paraíso inalcanzable para la mayoría. Las últimas imágenes que se tenía de él mostraban a Michael inaugurando una estatua gigante de casi cien metros de alto, con toda la parafernalia de sus videoclips, la estatua en realidad era un robot diseñado para activarse y moverse cuando tuviera que defender a Neverland de godzila, piratas o algún otro monstruo marino, pues verdaderamente existían en aquel universo paralelo. Sólo esperaba no tener que usarlo para defenderse de tropas norteamericanas, si en verdad lograban llegar. De todos modos existía un nivel subterráneo construido a partir de los túneles secretos dejados por los españoles en la colonia a modo de Búnker, pero mucho más espacioso y fantástico que los normales, por algo se llamaba Wonder Land.
Para la inauguración estaban hasta unos extraterrestres bien pintorescos de un metro veinte de estatura parados muy cerca de Michael. Eran muy cercanos a él, pues él mismo había llegado a la tierra de ese modo, congelado en una cápsula que llegó del espacio y se estrelló en la tierra en Roswell en el ´45. De Majestic 12 sacaron los científicos americanos el nombre clave para esta entidad: MJ, que más tarde el “terrificó” como Michael Jackson. Eran las bases submarinas de estos extraterrestres las que emitían la estela de energía cuántica que desequilibraba la continuidad del espacio tiempo para formar el triángulo, las ondas del HAARP habían logrado desviarlas, ellos perfectamente podían corregirlas, pero Michael prefirió que no, pues así su paraíso estaba protegido a toda costa, le daba la publicidad que necesitaba y de todos modos podía salir de allí en un de los “Osnis” (Pues no son objetos voladores, sino Objetos Submarinos No Identificados) de estos seres, le habían regalado dos para que pudiera salir cada vez que lo necesitase, y se dio el lujo de decorarlos amarillos.
En unos cuantos años logró desbaratar toda la conspiración e hizo lo que tantos profetas no habían podido: Hizo entender a toda la humanidad que el verdadero camino no era más que el amor. Así, con todas sus ideas hechas, sin ninguna otra meta que realizar y todo el mundo tan bien encaminado como quería ya no tenía más que hacer.
Michael Jackson murió el 7 de julio de 2017.
El mundo despidió durante un mes enteró a su Mesías con homenajes y actos, al hombre que sin meterse demasiado en política y religión se ganó la confianza y satisfizo la necesidad existencial de toda la humanidad, murió como un consumado profeta y padre protector de todos. En varias partes del mundo le erigieron estatuas, algunas trataron de superar a la de Neverland, pero al hacerlo los científicos descubrieron que era físicamente imposible mantenerla en pie. Es que en Neverland las leyes de la física eran diferentes, el tiempo transcurría distinto entre otras cosas, por ello los niños no envejecían.
Fue un momento mágico cuando la inmensa procesión que seguía a su féretro atestiguó maravillada como desaparecía en el horizonte el avión casi de juguete que se lo llevó volando hasta desaparecer en los límites del Triángulo.
Ya en Neverland lo metieron inmediatamente a su cámara criogénica, que funcionaba con la misma tecnología que la primera en la que llegó. En un funeral mucho más espectacular, emocionante y duradero, los mismos niños lo despidieron, todos rodeaban a la lanzadera espacial en la cual estaba a punto de partir el cohete que trasladaría sus congelados restos al espacio.
Partió, durante la noche, en un cohete que también era prácticamente un juguete a gran escala, expulsó un colorido haz de fuego y arco iris que lo impulsó hacia el cielo, a la tercera estrella a la derecha, la ruta astronómica que debía seguir cada vez que quería salir de Neverland hacia el espacio convencional. Se inclinó y desapareció dejando tras de sí unos últimos y sobrios fuegos artificiales blancos que cayeron en el ángulo justo sobre la estatua.
Los llantos fueron generales. No había palabras para describirlo. Hasta la estatua activó su MODEM de inteligencia artificial para poder agitar su mano en señal de despedida.
Otra vez partía. Era lo que hacía su raza. Expandir la palabra del amor por todo el universo, y una vez que terminaban con un planeta partían al siguiente. Durante el viaje sus células se regeneraban y su organismo se reformateaba completamente para el planeta al que llegaría. Debía configurarse con las habilidades justas para poder encantar a los que vendrían.
Breve cuento para conmemorar el aniversario de la muerte de Jacko, saqué la idea de escribir algo así de esto que escribió el Baradit para el diario la nación:http://www.lanacion.cl/efecto-especial-bajo-tierra/noticias/2010-06-19/010202.html
Mezcle todo lo que sabía, lo más Freak, como su breve aparición en Men in Black 2, otras teorías bastantes desquiciadas y el resto improvise. Sólo me faltó meter una loca explicación a porque existe un busto Egipcio con la cara de Michael y casualmente la nariz desintegrada. (Pudo ser algo así: una de las entretenciones de este Never Land es una maquina del tiempo, la cual utiliza el Rey para grabar sus video clips con ambientaciones históricas, como Remember the time)







sábado, 19 de junio de 2010

Epílogo para Santa Bárbara

-¿Estás seguro de que vamos por el camino correcto, verdad?
-Sé que es hacia el norte, que más hay que saber.
-… Eso de allá, parece que es un pueblo, deberíamos hacer una parada allí.
-Ya te dije mujer que no necesito indicaciones.
-De todos modos se nos esta acabando el agua, tenemos que conseguir más.
-Estamos haciendo muchas paradas, a este paso nunca llegaremos, además sabes que me gusta pasar la noche lejos de cualquier pueblo, donde nadie nos escuche amarnos- dijo acercando libidinosamente su mano libre hacia las partes privadas de su esposa.
-Ya te dije que acá no, nos pueden ver.
Luego de calmar las ansias de su esposo logró convencerlo de hacer otra parada, llevaba sentada horas junto a él, quien manejaba los caballos de la carreta, caminar un poco les haría bien.
Fabiola y Eduardo llevaban ya varios días viajando, su meta final era la capital, aquel Santiago en el cual parecía que sucedía todo, o al menos lo más importante, pero que por sobre todo, parecía ser el lugar más propicio donde conseguir un trabajo estable, un buen hogar y formar una familia feliz. Desde que ganaron la guerra que todos iban a parar a la capital, los soldados que originalmente iban al frente a pelear terminaron quedándose más de lo que esperaban en la ciudad, lo mismo paso con quienes volvían, venían tiempos de prosperidad y aquella pareja quería formar parte de ellos.
A medida que se fueron acercando un mal presentimiento los fue envolviendo a ambos de modo que la idea de parar en aquel pueblo se volvía cada vez menos atractiva, desde que habían llegado a sus afueras por ejemplo, divisaron un letrero corroído y destrozado donde según el marido decía “Bienvenidos a Santa algo, parece que empezaba con B”.
Luego se adentraron más en aquel lugar, pero en ningún momento divisaron ni una sola alma, ni en la calle, ni en la iglesia, ni en los negocios, ni en las casas, ya en la plaza pública no tardaron mucho tiempo en darse cuenta de lo que pasaba.
-Mujer, hemos atracado en un pueblo abandonado.
-¿Por qué abandonarían un pueblo como este, si debió ser muy bonito en su tiempo?
-Quien sabe, pero debió ser por algo, mejor vámonos antes que algo malo nos pase.
-Espera, creo que oí algo.
Ambos agudizaron el oído. El esposo dejó pasar unos instantes para decir:
-Es tu imaginación, mujer, ya vámonos.
-No podemos irnos, quizás podamos llevarnos algo de valor de aquí.
-Eso es robar.
-No es robar si esta abandonado, tenemos que encontrar comida o algo.
-¿En qué estas pensando, mujer? Este pueblo lleva años abandonado, además ¿Quién en su sano juicio abandonaría con comida este lugar?
-Mira eso.
Señaló a un bulto peludo en una fuente de agua, sólo que en lugar de agua esta estaba impregnada con sangre y hacia un rincón había un animal destrozado y muerto.
-Dios mío, que horror, tenemos que irnos de aquí.
-Es sólo un animal muerto, cuando tu cazas los dejas igual o peor.
-Si pero ya se esta descomponiendo, vámonos.
-No te das cuenta, no lleva mucho tiempo así, eso significa que tiene que haber alguien aquí.
Contra su voluntad, y para no parecer cobarde, siguió a su mujer en su búsqueda por encontrar vida en aquel desolado pueblo, primero sacó de entre sus cosas su escopeta, aunque su esposa lo tildó de exagerado se negó a adentrarse más en ese lugar sin ella. Fueron hasta una pequeña casa con la puerta entreabierta, adentro había muchos muebles, y varias cosas de valor.
-Que raro, se diría que la gente huyó de aquí apurada.
En la siguiente casa también hallaron varias cosas, luego fueron a la tercera, esta con las ventanas tapeadas y una puerta abierta sólo por unos centímetros.
-Fabiola, ya vámonos, este lugar me da escalofríos.
Sabía que su marido estaba asustado, pues su voz y el hecho de que la llamara Fabiola sin estar en la cama lo delataba.
-Si quieres sube algunas cosas a la carreta, yo entraré.
-Claro que no, el marido debe proteger a la mujer, quien sabe si allí adentro hay algo peligroso.
-¿Qué puede haber de peligroso en un pueblo abandonado?
No sabían lo que les esperaba.

Abrió la puerta tímidamente, los rayos del sol alumbraron con cierta reticencia, lo primero que divisaron fueron más animales destrozados, y un ruido cada vez más fuerte, el marido sujetaba con fuerza el arma y su mujer avanzaba tímidamente en aquella casa, en verdad era un chiquero, había manchas de sangre por todo el piso, el ruido parecía ser de un perro comiendo, pero luego fue reemplazado por uno repetitivo, de algo entrando y saliendo, luego el marido cansado de esperar abrió la puerta de par en par y se iluminó un rincón donde estaba de espaldas un anciano.
La impresión les hizo soltar un grito a ambos, recién en ese minuto pareció darse cuenta el hombre de que tenía visitas, en cuanto se dio vuelta casi les dio un infarto a ambos, era viejo, tenía largo y sucio el pelo y las barbas, pero lo más horrible era el hecho de que le faltaba un ojo y tenía la boca llena de sangre y un conejo entre las manos, se levantó a atacar a los intrusos, al hacerlo al marido le provocó asco el hecho de que estuviera sin pantalones, al parecer había llegado justo cuando se cansó de beber la sangre del roedor y se dedicó a holgar con el. Tenía una fuerza sobre humana, le agarró el arma y mientras el marido luchaba porque no se la quitará salieron dos disparos contra la pared, pero en poco tiempo se la había arrebatado y al marido lo había dejado inconsciente, luego se dirigió hacia la mujer, acurrucada y muerta de miedo en un rincón ¿Por dónde empezar?

Froilan llevaba más de diez años en la más completa soledad en aquel pueblo, le era difícil creer que todo hubiera terminado así, ni siquiera cuando había estallado la guerra civil entre vampiros y humanos se le ocurrió visualizar un futuro tan negro para Santa Bárbara.
Él mismo era uno de los responsables de que se rompiera tan irremediablemente la paz, pues lo que quería era poder, siempre fue así, poder, poder, poder, apoderarse del pueblo y todos sus alrededores, esperaba que la guerra lo ayudara a conseguirlo, pero los vampiros que fueron llegando le hicieron darse cuenta que el era el único que quería un gobierno, todos los demás sólo querían anarquía y destrucción.
Bebió hasta la última gota de sangre de aquel desgraciado, le sorprendió que aquello fuera lo primero que hiciera, supuso que su necesidad de sangre fue más fuerte que la carnal, alimentarse de la sangre de animales miserables durante tantos años no era ni saludable ni digno para “uno de los de su raza”.
Ahora la mujer, a diferencia de los humanos los vampiros no tienen moral, viven la vida prácticamente al máximo, y su apetito sexual es mucho más grande, cuánta falta le hacía una mujer, cuanto extrañaba a su amada, su amante ¿Dónde estaría ella ahora?
La mujer la tenía en una cama, atada a esta de cada extremidad, la había golpeado muy fuerte en la cabeza, parecía que estaba muerta, pero eso no le importaba, en ningún momento se había puesto los pantalones, sólo tubo que arrancarle algunas prendas a la mujer y liberar toda la energía que aún tenía, se aferró a su cuerpo como si fuera lo último del mundo y le dio todo lo que era capaz de dar… Pero no era lo mismo.
Victoria, cuantas barreras los mantuvieron separados durante tanto tiempo, fue una vez que se convirtieron en vampiros que mandaron al diablo el hecho de que él estaba casado y ella fuera monja, se dedicaron a vivir apasionadamente todos los años que no estuvieron juntos, sin importar lo que dijera la gente, ya no importaba nada, sólo ellos dos. Pero Froilan quería más, fue desde el principio uno de los vampiros más peligrosos del pueblo, pues el consideraba que la suya era una raza superior que debía dejar de esconderse y asumir el poder que por derecho les correspondía. Fue el dolor de cabeza del vampiro más viejo del pueblo por mucho tiempo, quien le repetía una y otra vez que el secreto de la perduración de su raza era precisamente la discreción. Jamás logró convencerlo.
En su búsqueda por desestabilizar las cosas y aliarse con los más poderosos y rebeldes cometió cosas, acciones que hicieron darse cuenta a Victoria que él era perfectamente capaz de cambiarla a ella con tal de lograr sus metas. Le tomó tiempo darse cuenta que ya no era el hombre del que se había enamorado.
Sin duda ya estaba muerta, la arrastraba de un pie por el suelo de tierra de la calle, pálida e inmóvil, si no fue el golpe fue la brutalidad con que Froilan la penetró por tantas horas seguidas, ya estaba aburrido de masturbarse al amanecer y anochecer, y sino hacerlo con animales, procuró gozar de aquel cuerpo hasta que lo aburriera.
Lo depositó en la fuente de la plaza pública, donde hace poco se le ocurrió la fantasía de bañarse en un baño de sangre, le tomó un buen rato reunir suficientes animales para poder llevar a cabo tan macabro propósito. Eso ya le estaba pasando la cuenta. Aún con sólo un vampiro en Santa Bárbara los animales ya estaban escaseando en el valle, pero era porque uno de sus pocos placeres era torturar a los pobres. “Y estos humanos llegaron a firmar una tregua con nosotros, ni en sueños los animales nos hubieran bastado” Cómo no olvidar la tregua, fue la última oportunidad que tuvo aquel pueblo de salvarse de la catástrofe, catástrofe que él inició.
Fue hasta la carreta, escarbando en ella fue tirando lejos las cosas que no le importaban hasta que encontró unas botellas de vino. “Ha, Ha, ¡Tendremos fiesta esta noche!”
Ya vencido el último vampiro rebelde los pueblerinos ya habían perdido mucho para entonces, por ello evacuaron en masa el pueblo, todos se dirigieron al mismo puerto donde un barco los esperaba para llevarlos a la capital, Santa Bárbara ya no tenía solución.

-¿Qué hiciste Froilan?
Su hermana, y ex esposa de Froilan yacía muerta sobre una mesa, con una estaca en el corazón.
-La maté, tuve que hacerlo, trató de matarme.
La fidelidad nunca fue un concepto muy arraigado entre los suyos, es más, juntos llegaron a violar a aquella mujer por el simple placer de verla sufrir, pero no le bastaba a Froilan, seguía siéndole infiel a su mujer más de lo necesario, aún cuando decía que la amaba. El mayor de los colmos fue cuando la resucitó iniciándola como vampira cuando fue asesinada en medio de los enfrentamientos entre humanos y vampiros. Fue la prueba final para Victoria, no sólo no la amaba, sino que aún sentía algo por ella.
-Tenemos que llegar a Playa blanca y alcanzar el último vapor.
-Ese barco es para humanos.
-No importa, fingimos… Victoria, vámonos de aquí, encontremos un lugar donde podamos ser libres para siempre.
Era un considerable cambio en Froilan, finalmente había renunciado a la idea de apoderarse del pueblo a toda costa, pues hace mucho tiempo que la situación se le había ido de las manos.
-No… no, Froilan, ya no eres el hombre que amaba.
-¿Qué estas diciendo, mi amor?
-… Olvídame, olvídame para siempre.

Agotó en poco tiempo las botellas que encontró, se dedicó a caminar y hasta bailar por la plaza pública, con una botella en la mano, y una de las prendas íntimas de la mujer en la otra, la olfateaba con gran placer, miró a su alrededor, el pueblo destruido, primero un terremoto, luego una guerra, era irónico, pues en la oración a la virgen del Carmen, que se sabía por todo el tiempo que se dedicó a pasar junto a Victoria rezando con ella cuando aún eran mortales, había un verso que decía “Protégenos de terremotos y guerras”, pero aquel pueblo no estaba encomendado a aquella virgen, sino a Santa Bárbara, incluso en las afueras de estas había un lugar dedicado a ella “Con razón Victoria se dedicó a invocar a Satán durante su transformación” pensó. Luego miró hacia el cielo, hacia el lado de la cordillera estaba el volcán Chiweau, había algo diferente en él, ahora salía una columna de humo.
-¡Miren que fiesta, hasta el volcán salió de su sueño de cien años para unírsenos!

-Déjenme pasar.
Dijo haciéndose paso entre la multitud de gente que se preparaba para abandonar el pueblo. Llegó apurado y con su maleta dispuesto a tomar el último coche como si fuera otro de tantos.
-Caballero, caballero, usted no puede entrar al coche, allí no se aceptan vampiros y lo sabe- le señaló su propio hijo, humano por cierto, sacándolo casi a la fuerza del coche.
-No me puedes quitar ese derecho, -reclamó indignado- también soy un refugiado, permiso.
-No, no, no, señor, usted no puede entrar.
-Soy tu padre… por favor, ¡Explícale!- le pidió a su hija, esta si vampira.
-¿Cómo se le ocurre aparecer después de todo lo que ha hecho?
- …Hijos, escúchenme, tuve que defenderme de su madre ¡Por favor créanme! ¡Ahora déjame pasar!
-¡No va a entrar!
-Déjalos Froilan, -Dijo Victoria metiéndose a la discordia- tus hijos ya saben toda la verdad. Y es mejor que te vallas haciendo la idea de que no serás aceptado ni en este coche ni en el barco de refugiados.
-¡No hay tiempo que perder, vamos!
Los últimos ya se habían subido, todos estaban listos para partir. Froilan estaba acorralado.
-… Te vas a arrepentir de haber traicionado a tu padre.
Fue lo último que le dijo a su hijo, este subió al coche y él se fue resignado con sus propias cosas.

-¡Viste Victoria, te dije que lo lograría! ¡AHORA ESTE PUEBLOES MÍO, CARAJO!
Gritó a los cuatro vientos con todas sus fuerzas, tomó un último trago y luego se lanzó al piso a masturbarse, a la luz de la luna, en medio de la plaza.

Sólo se quedaron los vampiros en el pueblo, los que pelearon del lado de los humanos (Respecto a Froilan, este se sumó a ellos cuando no le quedaba opción).
Luisa, una humana enamorada de un vampiro, también se había quedado con su amado Tadeo, huyeron al poco tiempo del pueblo, lejos de su desquiciada madre, la más peligrosa de los vampiros, caníbal y salvaje a más no poder, “Viajaremos como lo hacíamos cuando escapábamos de su padre, Luicita, seremos un pareja errante por un tiempo, pero le prometo que en algún momento, en algún lugar nos estableceremos, y le daré el hogar que se merece” le dijo Tadeo antes de partir.
En cuanto a la madre, Elena, por ser tan inestable emocionalmente no tardó en quitarse la vida al ver que había quedado tan sola, dos de sus hijos muertos en aquella guerra y la última huía lejos de ella. La encontraron con tres estacas clavadas en el corazón y una expresión de locura en el rostro dentro de su casa. A nadie le sorprendió.
Luego Úrsula, hija de Froilan, desde que impidió que su padre subiera al coche no se volvieron a hablar, a pesar de la poca gente que quedaba en el pueblo. La joven era lesbiana, todos lo sabían, y no tenía prejuicio en expresarlo. Su mayor amor era Emilia, una mortal enamorada de un vampiro, el maestro de todos, el más viejo y poderoso, el que había traído el vampirismo a Santa Bárbara. Por lo mismo siguió siendo algo inalcanzable para ella, a pesar de que llegó a descubrir que Emilia en verdad sentía algo por ella.
Cuando murió, junto con su hija recién nacida, en medio de la guerra, su marido se negó a transformarla para recuperarla. No era capaz de condenarla de ese modo. Optó por seguirla. Fue el primero en suicidarse mientras todos los demás evacuaban el pueblo. Los únicos que fueron a sus aposentos en su mansión a ver su ensangrentado cuerpo atravesado por una estaca fueron los pocos vampiros que se quedaron.
Úrsula se negó a resignarse a aquella muerte, contra la voluntad de su maestro profanó su cuerpo y la inició. Al poco tiempo una presencia inmaterial comenzó a acosarlas. Todos la percibían, nadie sabía lo que era. Por temor a que fuera el espíritu del enfurecido vampiro Úrsula y su confundida y recién iniciada pareja abandonaron el pueblo. Luego fue Victoria.
No necesitaba motivos. Se fue. Lejos. Lo suficientemente lejos, donde nadie supiera sus antecedentes, de seguro ahora estaba haciendo lo único que sabía hacer, atender enfermos en un hospital, era buena enfermera, y de seguro se alimentaba de los cuerpos recién fallecidos discretamente. Por lo demás era la ocupación más noble que la de cualquier otro vampiro.
Froilan quedó solo, un ermitaño, reducido a algo totalmente lejos de cualquiera de sus ambiciones, un viejo solitario y asqueroso que se alimentaba como un primitivo de roedores y se dedica a hacerle el amor a animales si se sentía con ganas.

Derrumbado en el piso, con ganas de nada, sin nada que hacer, sintió algo, no en su entrepierna, una presencia, algo lejano, pero a la vez cercano, era una cualidad de los vampiros, podían percibir seres cercanos, lentamente se levantó, caminó unas pocas casas hacia las praderas, su pene aún estaba erguido cuando se adentraba entre la maleza, cada vez más alta, algo se movía, era veloz, cuando menos lo esperaba lo sentía en una dirección opuesta, así lo fue siguiendo, corriendo cada vez más entusiasmado por lo que encontraría, deteniéndose, yendo por otra dirección, finalmente se detuvo, estaba a unos pocos metros, se le acercó, estaba en un punto donde no estorbaba la maleza, era una criatura, la luz de la luna la iluminaba perfectamente, parecía un animal salvaje, pero era una niña, como de doce años, todo su aspecto indicaba que se había criado en lo salvaje sin contacto alguno con los humanos, sin ropas, con el pelo largo y enmarañado abrigándole la espalda, estaba alimentándose de un roedor.
“Con razón se estaban acabando los animales, tu contribuiste a que se agotaran más rápido” le dijo Froilan.
Se dio vuelta, instintivamente, con poca confianza, lo observó, se le acercó poco a poco, en verdad tenía un comportamiento animalesco. Lo olfateó. En cuanto divisó el miembro de Froilan, algo con lo que había soñado últimamente, pero que nunca antes había visto, sin pensarlo dos veces se lanzó a su entrepierna.
Le demoró un poco a Froilan sacársela de encima, tiempo que aprovechó para gozar de sus genitales, al tenerla en sus brazos la observó unos instantes, ella lo miraba atentamente, su rostro estaba impregnado de tierra y sangre en la boca, pero no era difícil darse cuenta que limpia se vería hermosa, su cuerpo sólo cubierto por algunos de sus largos cabellos ya se estaba desarrollando, comenzó a considerar la opción de conservarla, ¿Tan bajo había caído?
-Una niña salvaje vampira, eso explica el monstruo que escuché estaba asustando a los campesinos y a su ganado… Espera… ¿Será posible?
Volvió corriendo a la iglesia del pueblo, donde estaba el féretro de Emilia, abierto por su salvadora, al lado estaba uno mucho más pequeño, el de su hija, Froilan quitó la cubierta, no había nada tampoco.
-Eres la hija de Domingo Vrolok.
Dijo a la criatura que sintió se asomaba tímidamente por las puertas, en cuanto asomó su cara y vio al cristo de el fondo, salió gritando, histérica.
Froilan la siguió, le fue difícil seguirle el paso, era mucho más rápida que él, finalmente la encontró en un punto muy alejado del pueblo acurrucada en un tronco.
-Ven… mírame… -se le fue acercando de a poco- No te voy a hacer daño.
Le puso su mano sobre su hombro, siendo cariñoso logró que esta agarrara confianza y se dispusiera a abrazarlo.
-¿Por qué viniste hasta aquí?
No muy lejos divisó una cueva donde iluminaba una fogata. Conocía esa cueva. Fue allí donde se refugiaron todos los vampiros cuando los humanos pretendieron echarlos del pueblo, Froilan se había dispuesto a guiarlos hacia una nueva era donde todos serían convertidos y el sería el amo y señor del valle, pero fue allí donde empezó a darse cuenta que era difícil que los vampiros siguieran las órdenes de alguien en particular. En eso llegó Vrolok a impedirlo, ellos volvieron al pueblo con una tregua firmada y Froilan se dedicó a contribuir a la guerra que vendría.
-¿Quién está allí?
Prudentemente se fue acercando con lentitud, dentro habían animales muertos y descuartizados, pero no dispuestos desordenadamente, alguien había hecho nudos con sus intestinos, puesto sus órganos en frascos y vasijas, y las paredes de la cueva estaban llenas de símbolos extraños y esotéricos, algunos dibujados con sangre.
Ya bien adentro dio a parar con la fogata y frente a ella a una figura encapuchada y no muy alta, con las manos alzadas y otros frascos cerca de ella.
-Te estaba esperando, hijo.
Conocía esa voz.
Era el padre Faustino, el hombre que investigaba a los vampiros desde las primeras mordeduras en el cuello encontradas en Santa Bárbara. El cura que contra todo pronóstico, cuando menos lo esperaban, pidió ser iniciado, según él para luchar y defender a su pueblo, pues ya estaba “aburrido de rezar sin resultados”, pero no sirvió de nada, la guerra ya casi había finalizado para entonces y el no tuvo ocasión alguna de pelear. Desapareció sin dejar rastro luego de la guerra.
-Faustino… ¿Qué esta haciendo aquí? ¿Dónde estuvo todo este tiempo?
-En Europa, partí a buscar más información, a conocer los secretos de mi condición.
Se dio la vuelta para mirarlo, ya no usaba sus clásicos anteojos, sino unos lentes oscuros bien gruesos y de estos brotaban por sus mejillas unos delgados tatuajes con forma de símbolos.
-¿Y qué esta haciendo ahora?
-Tuve varios de los mentores que tuvo Vrolok, me explicaron muchas cosas, y aprendí más de lo que debía en realidad, aprendí como realizar ciertos hechizos- dijo esto acercándose a un viejo libro abierto sobre un tronco que servía como mesa- para incrementar mi poder, ¿Envidia, Froilan?- le preguntó depositando unos polvos que sacó de un tuvo que guardaba bajo su manga.
-Y ella…
-Sí, yo la resucité, fue cuestión de un leve empujón en realidad, ya estaba casi revivida, verás, esa presencia que sintieron una vez que Úrsula le devolvió la vida a Emilia, era ella, tiene un lazo muy fuerte con su madre, no tenía porque morir en aquel accidente junto a ella, los vampiros no podemos morir así, si falleció fue porque su madre también lo hizo, y al resucitar ella estaba completamente dispuesta a seguirla.
-¿Cuánto tiempo lleva así?
-Algunos meses, yo ya llevo casi un año en esta cueva, y nunca se te ocurrió venir aquí, ¿Verdad Froilan? Otro de mis poderes, puedo bloquear tu capacidad de percibir presencias, algo que descuide esta noche.
-Formidable… Pero aún no me contesta ¿Qué demonios esta haciendo?
-Como dije antes de irme, este pueblo esta maldito, pero no se ha hundido todo lo que debía, yo he venido a completar ese trabajo.
-¿De qué esta hablando Faustino?
-Como ya dije, incrementaré mi poder invocando a las más oscuras fuerzas del demonio, para eso es este ritual.
-… Ha cambiado Faustino.
-En verdad lo he hecho hijo, en mi búsqueda de conocimiento adquirí mucho poder, el conocimiento es poder, hijo, pero el mío va mucho más allá de tus ingenuas ambiciones de dominar un miserable pueblucho.
-¡No me insulte!
Se le acercó para enfrentarlo, pero Faustino sólo tuvo que extender su mano para lanzarle una maldición que lo dejó ahorcado y sujeto contra la muralla.
-Soy el Doctor Faustino ahora, alquimista y de los más sabios.
Mientras Froilan luchaba por respirar Faustino volvió a su fogata.
-Presenciarás el surgir de algo enorme… te traje sólo por una razón, necesito un ingrediente más.
Usando sus poderes lo hizo levitar hasta posarlo sobre la intensa fogata, Froilan ya estaba casi inconsciente, su cuerpo se retorcía por inercia.
-Sabías que a los condenados a morir en la horca, en sus últimos segundos de vida su cuerpo reacciona activando distintos sistemas, entre ellos el reproductor, tienen sus últimas erecciones poco antes de morir.
Tal como lo predijo Froilan, eyaculó semen sobre la fogata, una vez que ya no surgía más Faustino lo lanzó contra el suelo.
-Te lo agradezco.
Mientras Froilan se esforzaba por recuperar el aire la hija de Vrolok se le acercó a abrazarlo.
-Salve Satanás, -comenzó Faustino en un largo conjuro en latín en el cual se podía distinguir la palabra Lucifer.
La tierra comenzó a temblar, todo se movía.
-He venido aquí, a este venusino país en el fin del mundo, invocando la weñulfe kushe, el lucero del alba, en esta cueva mágica de este valle maldito para invocar tu poder, Satán…
El volcán explotó, la tierra se abrió, los árboles, la maleza, los animales, todo fue arrasado por la lava y una gigantesca grieta creció y se expandió de tal modo que sus brazos surgieron por todo el pueblo y finalmente la tierra se fragmentó y todo se calló hacia una eterna fosa.
-Ahora en verdad, este pueblo se irá al infierno, la peor pesadilla para un vampiro como tú, Froilan.
Lo escuchaba, pero el seguía en el piso, abrazando a la pequeña, con los ojos cerrados y esperando que todo eso pasara pronto. Una grieta se formó frente a la fogata y de esta brotaba un brillo sólo atribuible al fuego.
“FROILAN…” Escuchó decir a una aterradora voz que surgió de la grieta. Abrió todo lo que pudo el ojo bueno que tenía y con horror vio a toda la furia del infierno surgir y consumirlo todo. Primero a él…



Pocos historiadores se molestan en seguir insistiendo en averiguar más detalles sobre “Santa Bárbara” algunos creen que es sólo una leyenda, y de todos modos el gobierno de la época se preocupó de no dejar registro alguno y el actual tampoco es favorable con ningún arqueólogo que quiera acercarse a las cercanías del volcán Chiweau, es junto con varias incógnitas y misterios sin resolver de la guerra del pacífico, algo a lo que nunca se le podrá encontrar explicación.
Isabel Dhampir ◊ 06-06-2010 0:17:29 Lei que en la segunda parte, La sangre de los Vrolok, aparece una misteriosa , poderosa y cruelisima vampiresa que podria ser la hija de Emilia y Domingo, por eso el titulo. Ella aumentara su poder bebiendo la sangre de su familia, y por eso, seduce al joven que investiga lo acontecido en Santa Barbara un siglo antes, el cual dsciende de su tio Santiago. Atravez de el llega a Emilia, Juan Dios y Luisa..........

Isabel Dhampir ◊ 05-06-2010 22:57:33
El personaje de Ursula esta asegurado para la segunda parte, que se llamara La sangre de los Vrolok, ahi ella regresa a Chile desde Inglaterra en el año 1981, acompañada por Emilia, a quien, en efecto, vampiriso luego de muerta y se llevo con ella fuera del país tras quemar el cadáver de Domingo.
Comentarios así salían en la página de TVN de la teleserie Conde Vrolok, y cómo no, si en verdad el argumento tiene mucho potencial, así como la estructuró el Pablo Illanes perfectamente se podría hacer una saga, una crepúsculo a la chilena (en realidad ya existe, pero eso es otra historia). El final de Conde Vrolok en verdad dejó mucho que desear, a leguas se nota que acortaron hartas partes por el mundial, dejaron cabos sueltos y escenas que simplemente no convencen. Así, quise atar todos los cabos sueltos con este pequeño epílogo, ojalá sean ciertos los comentarios que encontré y se haga otra de Vrolok, se le podría dar una leyenda bien interesante a su ficticia Santa Barbara, como que arrastra una leyenda presisamente relacionada con los vampiros, algo bien freak como la paranoia que tiene el Jorge Baradit con el sincretismo entre la virgen de carmen y la weñulfe kushe indígena, y para los que se fijaron el Faustino que puse esta en cierta medida inspirado con El Doctor Fausto, igual si se fijan, un doctor europeo que busca poder invocando al diablo, mefistófeles específicamente, quizás pude meter ese nombre en sus maleficios, y si se fijan la Teresa Salvatierra (o Elena) esta inspirada en la Quintrala, que bonitos mitos tenemos. En una de Vrolok actualizada yo pondría a Faustino como Teósofo, por cierto, pues se nota que aún tiene una relación con Dios, pero quien sabe que Concepto de Dios se halla formado en estos ciento treinta años...